No diseño solo desde la estética, sino desde la experiencia: la del huésped y la del personal del hotel.
El Método SENSO une sensibilidad artística, criterio material y conocimiento operativo para crear espacios boutique auténticos, memorables y rentables.
Es un enfoque que muy pocos interioristas pueden ofrecer, porque nace de haber vivido la hotelería desde dentro durante años.